Mostrando entradas con la etiqueta UNIÓN EUROPEA. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta UNIÓN EUROPEA. Mostrar todas las entradas

2015/07/02

¿HASTA DÓNDE LLEGA LA MADRIGUERA DE CONEJO?


ª   “El país heleno debe a los bancos Europeos y al FMI (en 2014) más de 270.000 millones de euros, el 185% del PIB. Pero no solo es importante la deuda externa, ya que, al mismo tiempo, en 2015 la deuda nacional alcanzará el 205% del PIB”.

ª     “Muy pronto España e Italia seguirán el mismo ejemplo. De esta manera Europa del sur abandonaría la OTAN y Austria, Hungría y la República Checa harían lo propio”.
 

“MORFEO: Puedo verlo en tus ojos, Tienes la mirada de un hombre que acepta lo que ve, porque espera despertarse. Irónicamente, no dista mucho de la realidad, ¿Crees en el destino, Neo? NEO: No. MORFEO: ¿Por qué no? NEO: No me gusta la idea de no ser yo el que controle mi vida. MORFEO: Sé exactamente a lo que te refieres. Te explicaré por qué estás aquí Estás porque sabes algo. Aunque lo que sabes no lo puedes explicar. Pero lo percibes. Ha sido así durante toda tu vida. Algo no funciona en el mundo. No sabes lo que es, pero ahí está como una astilla clavada en tu mente y te está enloqueciendo. Esa sensación te ha traído hasta mí ¿Sabes de lo que estoy hablando?
NEO: ¿De Matrix? MORFEO: ¿Te gustaría saber lo que es? Matrix nos rodea. Está por todas partes incluso ahora, en esta misma habitación. Puedes verla si miras por la ventana o al encender la televisión Puedes sentirla, cuando vas a trabajar cuando vas a la iglesia cuando pagas tus impuestos. Es el mundo que ha sido puesto ante tus ojos para ocultarte la verdad. NEO: ¿Qué verdad?  MORFEO: Que eres un esclavo, Neo, Igual que los demás, naciste en cautiverio naciste en una prisión que no puedes ni oler ni saborear ni tocar. Una prisión para tu mente. Por desgracia no se puede explicar lo que es Matrix. Has de verla con tus propios ojos. Esta es tu última oportunidad. Después, ya no podrás echarte atrás. Si tomas la pastilla azul fin de la historia (La historia acabará). Despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te enseñaré hasta dónde llega la madriguera de conejos. Recuerda, lo único que te ofrezco es la verdad, Nada más”.

Con este diálogo culmina Yanis Varoufakis su última obra “Economía sin corbata”. ¿Y… hasta donde llega la madriguera de conejos?, seguramente sea algo que imparta terror. La situación actual de Grecia merece que ampliemos un poco nuestro horizonte, llevando nuestra mirada un poco más allá. De este modo, quizás encontremos relación en algunos hechos que empapan nuestra actualidad y que van más allá de una problemática económica entre dos partes: la Unión Europea y el gobierno Griego.

¿Cómo se ha llegado a esta situación? En el año 2010, Grecia se encontraba en plena crisis económica y al borde de la bancarrota, una situación muy parecida a la actual. Los líderes europeos no permitieron a Grecia caer en impago, algo con lo que ahora el gobierno griego amenaza, y que en aquel momento habría tenido más sentido ya que el daño económico al país hubiera sido mucho menor. Pero la Unión Europea decidió a la vez prestarle más dinero, por su puesto con sus condiciones, para que el estado griego siguiera pagando a los bancos del resto de Europa durante los siguientes años. De este modo como se ve en la actualidad, acabaron perjudicando aún más a la maltrecha economía griega, al aumentar drásticamente sus deudas. Para aportar datos, baste decir que el país heleno debe a los bancos Europeos y al FMI (en 2014) más de 270.000 millones de euros, el 185% del PIB. Pero no solo es importante la deuda externa, ya que, al mismo tiempo, en 2015 la deuda nacional alcanzará el 205% del PIB. El total asciende a los 350.000 millones. Con estos números, los prestamistas (lejos de ponerse del lado de la ciudadanía) requieren de Grecia más medidas de austeridad fiscal: recortes en el gasto público, pensiones, sanidad, educación, sueldos de funcionarios, etc.  El gobierno de Zyriza ha reiterado en numerosas ocasiones que no aceptará tales medidas, ya que estas tan solo llevarán al país a la ruina total y aun punto sin retorno, en el que los ciudadanos serán los perjudicados.


¿Quiénes son los culpables? No sería ni justo ni correcto culpar de la actual situación del país al gobierno que entró tras las elecciones de enero de 2015. El gobierno capitaneado por Alexis Tsipras nunca estuvo detrás de las decisiones que llevaron al endeudamiento excesivo de Grecia. En el momento de acceder al poder, los repetidos errores de los gobiernos anteriores de Nueva Democracia y PASOK junto con la UE, Banco Central Europeo y Fondo Monetario Internacional ya habían aplastado la economía griega. El Tratado de Maastricht, que consagró en 1992 la plena unión económica europea, establece que el máximo de deuda pública de un país miembro es de un 60% de su Producto Interno Bruto (PIB) y su déficit fiscal no debe superar un 3%. Antes de 2008, la deuda helena ya superaba en más de 30 puntos sobre el PIB la media europea.  Poco importaba eso a las agencias de calificación, que seguían despachando confianza en la solvencia de un Estado de la UE que, como se descubrió posteriormente, tenía sus cuentas falseadas por las argucias del banco de inversión estadounidense Goldman Sachs (cuya sección europea fue presidida hasta el 2006 por Mario Draghi, actual presidente del Banco Central Europeo).

A día de hoy aún no se ha llegado a ningún acuerdo. El gobierno de Zyriza ha convocado un referéndum para el domingo 5 de Julio. De este modo espera refrendar su poder con el voto y el apoyo del pueblo griego, un pueblo que está al borde la quiebra y que está cansado de que la situación no tome vientos favorables. Quizás se trate de un órdago de su máximo representante pero ¿no es esto Democracia? Será el pueblo quién decida la siguiente jugada, están hartos de que negocien con sus vidas, pero esta vez tomarán la palabra al igual que ya tomaron las calles hace unos días. Y es que en Europa, en esta vieja y triste Europa bañada de sangre durante siglos, ya son muchos los que están hartos de que se decida por ellos a través de representantes políticos que solo benefician a los que más tienen y que minan día tras día el futuro de todos los demás.

¿Existe alguna solución? Atenas tiene una solución. Quizás no sea compartida por nadie más que ellos, quizás de miedo pensar en ella, pero en situaciones adversas las decisiones difíciles y arriesgadas suelen ser las que verdaderamente te sacan del problema para seguir adelante. Quizás pensemos que abandonar la Unión Europea y la OTAN sea una mala solución, que dejarse seducir por países como Rusia o China signifique la destrucción de su propio país. O… quizás no tengamos ni idea de lo que hablamos, y simplemente la intervención que los medios han hecho de toda esta situación y el adoctrinamiento que hemos sufrido a lo largo de décadas sobre lo que “está bien” y lo que “está mal” en el mundo a través de imágenes en la televisión, la prensa y la radio, hacen que no podamos abrir nuestra mente. Hace tiempo que elegimos la pastilla azul y despertamos en nuestra mullida cama sin preocuparnos más, y con un miedo interno que nos hace temblar ante la ignorancia.

PAÍSES QUE PIENSAN QUE EEUU ES LA GRAN AMENAZA

Yo me hago una pregunta, si Grecia se empeña en marcar sus directrices y Europa tiene tanto poder ¿por qué no deja que el país heleno se ahogue en la bancarrota? Sabemos bien que no es por solidaridad hacia su pueblo, ya que lo que le ofrece es más deuda, más restricciones y más austeridad. ¿Será que tal vez tengan miedo de que pueda producirse una reacción en cadena que cambie nuestro sistema actual tal y como lo conocemos?

Paul Craig Roberts (Subsecretario del Tesoro en la Administración del expresidente Ronald Reagan) postula que la solución pasa por declarase en suspensión de pagos, renunciar a la Unión Europea y la OTAN. Algo similar a lo que Varoufakis expone como una posible solución al problema heleno. Según Paul, esto podría generar la desintegración de la OTAN. “Muy pronto España e Italia seguirán el mismo ejemplo. De esta manera Europa del sur abandonaría la OTAN y Austria, Hungría y la República Checa harían lo propio. La OTAN es el mecanismo que EEUU usa para causar un conflicto con Rusia. Si la UE y la OTAN desaparecieran, la capacidad de Washington de producir un conflicto desaparecería”.

Sabemos que durante los últimos días, el Gobierno de EEUU ha intentado mediar y obligar al FMI y al Banco Central Europeo para forzar un acuerdo con Grecia. ¿Qué motivo podría tener un país del otro lado del Atlántico en ayudar al país griego? Aquí se encuentre quizás la respuesta a tanto interés. Desde mediados del mes de Junio, EEUU ha estudiado reforzar tropas y armamento pesado a Europa del Este alegando “meras ejercicios y maniobras”. El plan establece que se desplegarían preventivamente en bases aliadas entre 3.000 y 5.000 tanques y demás armamento. Los países donde se almacenarán serían Lituania, Letonia, Estonia, Polonia, Rumanía, Bulgaria y Hungría. Si nos hacemos con un mapa de Europa veremos que son posiciones estratégicas que mantienen rodeada la frontera oeste de Rusia. Por su parte, Rusia contrataca asumiendo que reforzará sus posiciones en la frontera occidental en caso de que el despliegue americano se lleve a cabo. Se trata de movimientos y rearmes por parte de las dos potencias, más importante desde la guerra fría.


Las cartas están echadas y se está jugando una partida con múltiples jugadores. Es muy posible que como puede verse todo esté relacionado ya sea directa o indirectamente. Lo que es cierto es que desde los medios convencionales desvían nuestra mirada hacia otro lado para que no nos demos cuenta de que están jugando no solo con nuestro bienestar, sino incluso con nuestras propias vidas. ¿Estaremos al borde una 3ª Guerra Mundial? Nunca tendremos conocimiento de todo lo que acontece en las diferentes Agencias de Inteligencia Internacional pero lo que está claro es que la situación geopolítica y económica a nivel mundial es muy tensa. Grecia quizás sea tan solo la chispa que incendie el planeta, pero tal vez también sea la solución definitiva para que las cosas empiecen a cambiar y las superestructuras que poseen todo el poder y que manejan todos los hilos empiecen a ser derrocadas y tiendan a desaparecer para que la paz por fin reine de verdad y el pueblo llano pueda vivir la verdadera libertad.

Definitivamente opto por la pastilla roja, y aunque la verdad sea muchas veces dura y difícil de asimilar, siempre nos hará libres. ¿…Vosotros?


 

2015/06/09

DESTERRAR LAS CADENAS QUE ATRAPAN LA LIBERTAD


ª          ¿Pero… a que tenemos miedo? Miedo a que se vulnere la seguridad nacional por una invasión de inmigrantes pobres o terroristas; miedo a que las personas en situación “irregular” (los sin papeles) se aprovechen de nuestros cada vez más mermados recursos y servicios públicos y sociales”.

ª          Una caja llena de tela de arañas en nuestro país ya que esta Ayuda Oficial al Desarrollo ha disminuido en un 62% en los últimos  ejercicios previos al 2015, hasta un 0,16% de la Renta Anual Bruta”.

ª          6.000 seres humanos navegan a la deriva desde hace más de dos meses frente a las costas tailandesas, sin nada de comer y beber salvo lo que las gentes que pasan con sus embarcaciones les pueden tirar a cubierta”.


Los últimos meses han sido muy convulsos en cuanto a materia de inmigración a nivel mundial. Llevo tiempo reuniendo información, noticias, artículos y opiniones de múltiples fuentes para intentar redactar unas páginas que sirvan de resumen a todo lo acontecido en estas últimas semanas. Para ello primeramente buscaremos contextualizar algunas cuestiones creando una especie de eje cronológico para encontrarle sentido.

Nos iremos, para empezar hasta el año 2000. Después de ganar las elecciones generales de ese año, el Gobierno de José María Aznar creó la Delegación del Gobierno para la Extranjería y la Inmigración, y la integró dentro del Ministerio del Interior, eliminado de un plumazo, las competencias sobre la política de extranjería que hasta ese momento eran competencia del Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales. De este modo, la inmigración pasó de considerarse una cuestión sociolaboral, a constituir un asunto de Seguridad Nacional.

Con la vuelta del Gobierno Socialista en el año 2004 (no olvidemos las circunstancias en las que se produjo el cambio), la cartera de extranjería sería devuelta a Ministerios relacionados con trabajo y asuntos sociales. Pero el enfoque securitario para gestionar la inmigración ya quedaría instaurado. Algunos años más tarde (2005) el Gobierno socialista aplicaría la instauración de concertinas en las vallas fronterizas de Ceuta y Melilla. En honor a la verdad, un año más tarde el propio José Luis Rodríguez Zapatero decidió retirarlas. Recientemente, el actual Gobierno con Rajoy a la cabeza, volvió a instaurarlas y defenderlas en el año 2013 y hasta el presente.

¿Pero… a que tenemos miedo? Miedo a que se vulnere la seguridad nacional por una invasión de inmigrantes pobres o terroristas; miedo a que las personas en situación “irregular” (los sin papeles) se aprovechen de nuestros cada vez más mermados recursos y servicios públicos y sociales; miedo a que se generen problemas de salud pública en nuestro país; miedo al aumento de la delincuencia e inseguridad ciudadana. Cojan papel y bolígrafo y hagan sus cálculos y apuestas.

Lo que produce este enfoque de necesidad de seguridad sobre la inmigración es que veamos a estas personas como invasores y delincuentes antes que personas, que defendamos nuestra ciudadanía por encima de los propios derechos humanos universales. Que tener papeles en regla valga más que el propio hecho de nacer y ser alguien. Piensen incluso la forma de retratarlos en los medios: “No mueren personas, si no inmigrantes, sin papeles, refugiados…”.

Recientemente se aprobó en España la Ley de Seguridad Ciudadana, denominada Ley Mordaza. Fue aprobada por el Gobierno actual en solitario (para eso existen las mayorías absolutas “absolutistas”) y publicada en el BOE. Dicha normativa entrará en vigor el día 1 de Julio de 2015, ¿toda? Pues no. La Disposición Final Primera, que regula las devoluciones de inmigrantes en Ceuta y Melilla que lo hizo el día 1 de abril, cuatro meses antes que el resto de la Ley.


Dicha disposición enmienda la Ley de extranjería para intentar amparar la devolución a Marruecos de los inmigrantes interceptados en el salto a las vallas de Ceuta y Melilla, bajo la nueva figura jurídica que el Gobierno denomina “rechazo en frontera”, para impedir su entrada ilegal en España.

Pensemos en el trato dado a estas personas. Devuelto al otro lado sin preguntarles su nombre; ser identificado correctamente; sin ofrecerle asistencia de ningún tipo, ni letrada ni sanitaria. Impidiendo de este modo que puedan expresar cualquier cuestión, incluidas la posibilidad de solicitar protección Internacional si su vida corriera peligro. Derechos, por otra parte, amparados por la Convención de Ginebra, el Convenio Europeo de Derechos Humanos, la carta Europea sobre Derechos Humanos y la Directiva de Asilo… ¿suficientes instituciones?

Hagamos un viaje en el tiempo (maldita hemeroteca). 6 de febrero de 2014, 15 personas mueren en un intento de llegar a España frenado por las fuerzas de antidisturbios de la Guardia Civil. Las imágenes se difundieron por el Ministerio de Interior tras la presión ejercida por los propios medios de comunicación y ONG´s. Estas, también mostraban como 23 personas que sí consiguieron llegar a España fueron devueltas en caliente.

Volvamos al ahora. 20 de abril de 2015, nuestro Ministro de Interior Fernández Díaz “admite la necesidad del rescate en el Mediterráneo, pero insiste en el efecto llamada”.  Un mes atrás (por su puesto antes de la muerte de más de 700 personas en Lampedusa) nuestro Ministro defendía en Bruselas todo lo contrario, rechazó entonces mejorar el salvamento europeo en el Mediterráneo alegando un posible “Efecto Llamada”. Sus palabras alegaban que FRONTEX es una agencia que tiene por misión securizar las fronteras y no puede convertirse en una agencia de salvamento y rescate.

Más aún, aseguraba “la mejor manera de garantizar la vida de toda esa pobre gente es eliminado las circunstancias que llevan a que esa gente se vea abocada a caer en manos de mafias criminales”. Reflexionar sobre estas palabras. ¿Ésta es la mejor manera de garantizar la vida?, ¿eliminar las mafias es el mayor de los problemas? Por supuesto que no. Ya sé que estaréis pensando, que el problema que tienen es occidente y la avaricia de los Estados y personas más poderosas del planeta, que sumimos a los diferentes pueblos en guerras innecesarias a cambio de asegurar nuestra hegemonía y bienestar económico y personal.

Seguimos con más datos. En última instancia nuestro ilustrado y gran Ministro añade que existe también medidas a largo plazo (por no decir infinito plazo), algo denominado “cooperación al desarrollo”. Una caja llena de tela de arañas en nuestro país ya que esta Ayuda Oficial al Desarrollo ha disminuido en un 62% en los últimos  ejercicios previos al 2015, hasta un 0,16% de la Renta Anual Bruta, cuando la media Europea es del 0,43% y el mínimo fijado por la ONU es de un 0,7%. Volvemos a la siempre excusa de los recortes, tijeretazos siempre para los presupuestos sociales.

La cumbre extraordinaria celebrada el día 23 de abril de 2015 decidió dotar la operación comunitaria encargada de labores de vigilancia (TRITÓN), del triple de fondos, de tres a nueve millones de euros, aunque no ha sido sencillo para ello poner de acuerdo a los 28 países de la Unión. Un avance ínfimo en esta materia. No se ha mencionado la extensión del área operacional que puedan patrullar más lejos de las costas Europeas, lo que permitiría llegar antes a rescatar embarcaciones en apuros, recordemos que la mayor parte de los naufragios se producen en las aguas próximas de Libia.


En lo que sí parecían estar de acuerdo era en repartir el número de personas refugiadas a acoger (20.000 en total), pero no en cuántos le toca a cada país (parece que están intercambiando cromos). Concretamente nuestro Gobierno y sobre todo las figuras de Mariano Rajoy y el Ministro de Exteriores Manuel García-Margallo creen que aceptar 1600 refugiados en España es demasiado. Afirman además que esta cuantía no es proporcionada ni realista.

Los criterios de distribución elegidos por la Unión Europea son: la población, el PIB de cada país, la tasa de desempleo o el número de personas acogidas en el período entre 2010 y 2014. El peso de la población cuenta un 40%, el PIB un 40% y la tasa de paro tan solo un 10%. Con estas cuentas el argumento que dan estos individuos es que el alto índice de desempleo en España impediría dar trabajo a estas personas. Sinceramente, ni a estas ni a todas las demás, como se puede comprobar hasta ahora.

Nuestro Ministro Margallo relaciona inmigración con la situación económica y laboral de nuestro país, para negarse a aceptar el asentamiento de estas personas que se juegan la vida (no olvidemos que lo hacen huyendo de la situación actual de sus países en guerra) en el Mediterráneo. Al mismo tiempo sus declaraciones contradicen el mensaje optimista del Gobierno y sus “brotes verdes” que lanzan a diario aludiendo que somos el país que más crece de Europa.

Lo que está más que claro es que el Mediterráneo (mar entre todas las tierras) es una de las rutas migratorias más complejas, dinámicas y populares del mundo. A pesar de la atención mediática prestada, la vía marítima ha sido siempre un acceso secundario de los flujos de inmigración hacia Europa. Ha sido hace bien poco cuando la situación se ha revertido. La explicación tiene nombre de país, Libia, y una razón, el derrumbe del régimen de Gadafi en 2011 y la guerra civil en Siria a partir del año 2013. 

Por lo tanto las personas que se dejan la vida en el fondo de las aguas son aquellas que buscan protección Internacional, huyendo de la violencia, el conflicto y el derrumbe político y social en que se encuentran inmersos Sirios, Eritreos y Afganos (sin olvidar las docenas de países africanos que se encuentran en igual situación). Desde la segunda guerra mundial no se habían registrado tantas personas desplazadas como las que hay actualmente.

Para acabar con este gran problema falta voluntad política y ambición. Las reuniones mantenidas el 20 de abril de 2015 arrojaron lo denominados “10 puntos de Luxemburgo”. La respuesta ha sido decepcionante.

La única propuesta novedosa ha sido la destrucción de los buques utilizados por los contrabandistas (siempre y cuando exista resolución de la ONU), duramente criticada por ONG,s e instituciones Internacionales, y con razón, no se pueden matar moscas a cañonazos. Pretenden acabar así con el problema del “efecto llamada” que tanto miedo les da, sin entrar a solventar el efecto expulsión: la militarización de la frontera, que conducirá a la apertura de nuevas rutas más peligrosas para los que huyen y seguirá beneficiando a las redes de traficantes que incrementarán el precio del transporte.


Por primera vez, se plantea una distribución solidaria de personas con la necesidad de protección internacional. Sorprenden las cifras, 20.000 personas. Pueden parecer mucho, pero comparadas con los más de 4 millones de refugiados que existen tan solo en Siria… es tan solo el 0,5% de los refugiados de ese país (más de 51 millones en todo el planeta). ¿Qué pasa con los Eritreos, Afganos, Somalíes, Nigerianos, Gambianos, etc.? El debate no debería ser sobre cuantas personas se pueden acoger, sino más bien como garantizar la seguridad y dignidad de las personas.

Otra de las grandes líneas de acción propuestas pretende blindar las fronteras de la Unión Europea y la de los países de su área de vecindad mediante el apoyo económico de Europa y logístico del FRONTEX. Ni rastro queda, por lo tanto, de la cooperación en materia de gestión de conflictos y postconflictos. Ni rastro de la apertura de verdaderas vías legales de acceso a Europa. Ni rastro de una verdadera planificación política migratoria común que ofrezca soluciones de verdad a medio o largo plazo. Ni un ápice de decencia y cordura es lo que nos queda.

No quería terminar sin hacer referencia a una de las últimas noticias acontecidas en el mes de mayo, quizás la que más asco, repugnancia y tristeza puede causar en el alma humana: “6.000 seres humanos navegan a la deriva desde hace más de dos meses frente a las costas tailandesas, sin nada de comer y beber salvo lo que las gentes que pasan con sus embarcaciones les pueden tirar a cubierta”. Los medios de comunicación se hicieron eco de la noticia, pero nadie movió un dedo por ellos. Semanas después seguían a la deriva sin ninguna ayuda. Mientras tanto los Gobiernos de Tailandia, Malasia e Indonesia se desentienden por completo de ellos negándose a la acogida en su territorio.

“Desde el aire se les ha tirado comida y materiales para arreglar los motores de las embarcaciones”. Pero desde tierra se les insta para que se adentren aún más en el mar. No les importa que mueran, imagino que de ser así, un problema menos para ellos.


Mientras tanto el resto miramos a otro lado. Este caso está fuera de la jurisprudencia de Europa, algunos se frotarán las manos como si de polvo se tratara. ¿Pero, realmente esta problemática no es una cuestión que nos atañe a toda la humanidad?, ¿hasta cuándo vamos a seguir así?, ¿es que no se nos revuelve el alma además del estómago contemplando como millones de personas sufren alrededor nuestra? Aquí en España además, muchas veces tienes que hacer de tripas corazón escuchando decir a algunos gilipollas, que les encantaría poder pegar de tiros a los negritos además de ponerles muros y cuchillas como torres de altas.

Algún día nos acordaremos de todo esto. Quizás seamos nosotros quienes huyamos fuera de España y nuestras casas. ¿Qué digo? Ya está pasando, y por supuesto, cuando vayamos a países como Alemania, Inglaterra, Holanda o Francia no pidamos un trato que no sea el que se le da a un “inmigrante del sur”. Eso es lo que somos, inmigrantes en busca de mejorar nuestra calidad de vida, debido a las condiciones deplorables de nuestro país. No nos creamos mejores, quizás así, cuando volvamos a casa con el rabo entre las piernas, humillados y maltratados entendamos hasta cierto punto (no se puede comparar), la realidad del día a día de millones de personas en el mundo.